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miércoles, 18 de septiembre de 2013

Pardela de Cabo Verde - Cape Verde Shearwater

C. edwardsii©Jacob González Solís


















Después de un período de inactividad, retomamos la información. Adjuntamos lo que resulta ser la tercera cita confirmada en Canarias y en el conjunto del territorio nacional de esta pardela propia del archipiélago de Cabo Verde, de nuevo en el mismo islote de Montaña Clara. Un resumen del hallazgo puede verse aquí.

El ejemplar fue capturado en el seno de una gran colonia de pardela cenicienta por Jacob González-Solís y Laura Zango durante una jornada de anillamiento científico la noche del 28 de junio de 2013 en el mencionado islote. No pudo anillarse en ese momento, pero pudo volver a capturarse de nuevo la noche del 2 de julio de 2013 y en esta ocasión sí que pudo marcarse, obteniéndose de paso detalles de su biometría.

Se trata, como decimos, de la tercera cita de esta especie que estudia el Comité de Rarezas de SEO/BirdLife. Las dos previas tuvieron lugar en mayo de 2010 (véase detalles aquí), y han sido aceptadas por dicho comité. Los detalles de las mismas son los siguientes:
  • 2010. Las Palmas. Teguise, Islote de Montaña Clara, caldera del islote, adulto, sexo indeterminado, fotos, 6 de mayo de 2010 (Beneharo Rodríguez, Leandro de León y Gustavo Tejera). Ardeola 59(2), 2011, 365-367.
  • 2010. Las Palmas. Teguise, Islote de Montaña Clara, costa sur del islote, adulto, sexo indeterminado, fotos, 23 de mayo de 2010 (Néstor Pérez, Elena Gómez y Karen McCoy). Ardeola 59(2), 2011, 365-367. 

C. edwardsii y C. diomedea©Jacob González Solís




miércoles, 4 de agosto de 2010

Pardela de Cabo Verde - Cape Verde Shearwater


C. edwardsii© Elena Gómez

Adjuntamos lo que resulta ser la segunda cita confirmada en Canarias y en el conjunto del territorio nacional de esta pardela propia del archipiélago de Cabo Verde, sólo unos 18 días después de la primera, efectuada en el mismo islote: ver más información aquí.

Circunstancias y detalles
El ejemplar fue capturado en el seno de una gran colonia de pardela cenicienta justo a la entrada de varias huras por Néstor Pérez, Elena Gómez y Karen McCoy, durante el transcurso de una campaña para obtener muestras de aves marinas efectuada en el islote de Montaña Clara, en el archipiélago Chinijo, en el norte de Lanzarote. La detección de la pardela se produjo aproximadamente sobre las 5:40 horas de la mañana del 23 de mayo de 2010, y el ejemplar pudo ser estudiado y fotografiado por espacio de unos 20 minutos, cuando fue liberada en el mismo lugar de su hallazgo.



C. edwardsii© Elena Gómez

Identificación
Gracias a que el ave fue capturada y pudo estudiarse en mano, no cabe duda que se trata de esta especie de pardela. Más pequeña que la pardela cenicienta pero de coloración y apariencia similar, si bien la coloración superior parecía más oscura y con colores más fríos. La cabeza mostraba un tono más oscuro, semejante a un capirote. Partes inferiores blancas. Pico comparativamente más fino que la pardela cenicienta y de color negruzco. Patas de coloración rosada.
Se mostró muy tranquila a la hora de la captura y durante su observación en mano. La presencia de numerosas pardelas cenicientas en las inmediaciones permitió la comparación directa. Se midió su pico y su tarso, y se pesó, obteniéndose los siguientes valores: tarso: 47,41 mm; ala: 325 mm; cabeza-pico: 93,49 mm; pico: 43,16 mm; altura narina: 13,87 mm; altura pico: 10,05 mm; y peso 450 g. De acuerdo con los observadores se trataba de un ejemplar adulto, de sexo indeterminado.
El análisis de las fotografías y las diferencias en la biometría y en detalles del plumaje (como el anillo ocular del presente ejemplar) hace que se consideren dos ejemplares distintos los de las dos citas recientes efectuadas en el islote, tal y como han apuntado los observadores que las han remitido, Néstor Pérez en esta ocasión y Beneharo Rodríguez con relación a la anterior. Los dos observadores han estudiado las fotos y los detalles de las dos citas y coinciden en considerar que se trata de dos ejemplares distintos.

Divagancia
A este lado del Atlántico no hay muchas observaciones fiables de esta pardela mas septentrionales que las de Salvajes, Canarias y Marruecos a juzgar por la bibliografía. No en vano, al contrario de lo que ocurre con las dos subespecies de pardela cenicienta -con las que se emparentaba como C. diomedea edwardsii hasta no hace mucho tiempo-, se desconocen muchos aspectos de su biología y ecología. Entre ellos, sus cuarteles de invernada, sospechándose su dispersión pelágica por el Atlántico Sur, aunque recientemente se ha citado en aguas frente a Carolina del Norte en Norteamérica (Patteson & Armistead, 2004, North American Birds 58(4): 468-473) y desde hace tiempo se ha venido mencionando su presencia en las aguas de Brasil, donde además se han hallado aves orilladas (Petry et al., 2000, Bull. B.O.C. 120(3): 198-200), lo que hace sospechar movimientos similares a los de otras pardelas que crían a este lado del Atlántico. De acuerdo con Hazevoet (1995, The Birds of the Cape Verde Islands), la especie esta ausente de las aguas de Cabo Verde desde noviembre hasta febrero. Un estudio reciente efectuado por Jacob
González-Solis et al. (2009, Influence of sea surface wind on shearwater migration detours) ha puesto de manifiesto interesantes resultados al respecto, resolviendo gran parte de estas dudas.
Esta pardela ha sido citada en fechas recientes en las aguas atlánticas de Marruecos; según Thévenot et al. (2003, The birds of Morroco) no se conocían allí citas pero con posterioridad se ha homologado una observación de dos aves vistas en las aguas de la desembocadura de Souss en marzo de 2001 (Rapport de la Commission d’Homologation Marocaine, numéro 10). No se ha citado en las aguas de la franja atlántica de la península Ibérica, ni tampoco por el momento se ha citado fehacientemente en Azores o Madeira. No obstante, en este último archipiélago se ha conocido una cita reciente y sorprendente: unas 150 aves en paso en marzo de 2001 según Clarke (2006, Birds of the Atlantic Islands) aunque debe tomarse con precaución, puesto que dicha cita no ha sido estudiada por el Comité Portugués de Raridades de SPEA. Sin embargo, este mismo comité ha homologado una de las islas Salvajes, entre Canarias y Madeira, referida al hallazgo del cadáver de un ejemplar en junio de 2005 (J. P. Granadeiro et al. in Jara et al. 2007. Aves de ocorrência rara ou acidental em Portugal: relatório do CPR referente ao ano de 2005. Anuário Ornitológico 5: 1-34).
En el archipiélago canario se considera accidental en la obra recopilatoria de Martín & Lorenzo (2001, Aves del Archipiélago Canario). Dichos autores mencionan al menos tres citas previas a su consideración de rareza, curiosamente las tres en distintos años pero todas ellas en el mes de octubre.
Actualmente, esta especie se considera una rareza, por lo que la presente observación ha sido remitida al
Comité de Rarezas de SEO/BirdLife para su estudio.


domingo, 6 de junio de 2010

Pardela de Cabo Verde - Cape Verde Shearwater


C. edwardsii©Beneharo Rodríguez

Adjuntamos lo que resulta ser la primera cita confirmada en Canarias y en el conjunto del territorio nacional de esta pardela propia del archipiélago de Cabo Verde.

Circunstancias y detalles
El ejemplar fue capturado en el seno de una gran colonia de pardela cenicienta justo a la entrada de varias huras por Beneharo Rodríguez, Leandro de León Guerra y Gustavo Tejera Betancor, durante el transcurso de una jornada de anillamiento de aves marinas en el islote de Montaña Clara, en el archipiélago Chinijo, en el norte de Lanzarote. La detección de la pardela se produjo aproximadamente sobre las 21:45 pm del 6 de mayo de 2010, y pudo ser estudiada y fotografiada por espacio de unos 15 minutos, cuando fue liberada en el mismo lugar de su hallazgo.

Identificación
Gracias a que el ave fue capturada y pudo estudiarse en mano, no cabe duda que se trata de esta especie de pardela. Más pequeña que la pardela cenicienta pero de coloración y apariencia similar, si bien la coloración superior parecía más oscura y con colores más fríos. La cabeza mostraba un tono más oscuro, semejante a un capirote. Partes inferiores blancas. Pico comparativamente más fino que la pardela cenicienta y de color negruzco. Patas de coloración rosada.
Se mostró muy tranquila a la hora de la captura y durante su observación en mano. La presencia de numerosas pardelas cenicientas en las inmediaciones permitió la comparación directa. Se midió su pico y su tarso, y se pesó, obteniéndose los siguientes valores: largo pico = 44, 61 mm; largo pico Nalospi = 45,64 mm; alto pico base = 14,60 mm; alto pico narina = 10,38 mm; tarso = 52,93 mm; ala plegada = 31,2 cm; y peso = 390 gr. De acuerdo con los observadores se trataba de un ejemplar adulto.

C. edwardsii (dcha.) junto con C. diomedea (izda.)©Beneharo Rodríguez

Divagancia
A este lado del Atlántico no hay muchas observaciones fiables de esta pardela mas septentrionales que las de Canarias y Marruecos a juzgar por la bibliografía. No en vano, al contrario de lo que ocurre con las dos subespecies de pardela cenicienta -con las que se emparentaba como C. diomedea edwardsii hasta no hace mucho tiempo-, se desconocen muchos aspectos de su biología y ecología. Entre ellos, sus cuarteles de invernada, sospechándose su dispersión pelágica por el Atlantico Sur, aunque recientemente se ha citado en aguas frente a Carolina del Norte en Norteamérica (Patteson & Armistead, 2004, North American Birds 58(4): 468-473) y desde hace tiempo se ha venido mencionando su presencia en las aguas de Brasil, donde además se han hallado aves orilladas (Petry et al., 2000, Bull. B.O.C. 120(3): 198-200), lo que hace sospechar movimientos similares a los de otras pardelas que crían a este lado del Atlántico. De acuerdo con Hazevoet (1995, The Birds of the Cape Verde Islands), la especie esta ausente de las aguas de Cabo Verde desde noviembre hasta febrero.
Esta pardela ha sido citada en fechas recientes en las aguas atlánticas de Marruecos; según Thévenot et al. (2003, The birds of Morroco) no se conocían allí citas pero con posterioridad se ha homologado una observación de dos aves vistas en las aguas de la desembocadura de Souss en marzo de 2001 (Rapport de la Commission d’Homologation Marocaine, numéro 10). No se ha citado en las aguas de la franja atlántica de la península Ibérica, ni tampoco por el momento se ha citado fehacientemente en Azores o Madeira. No obstante, en este último archipiélago se ha conocido una cita reciente y sorprendente: unas 150 aves en paso en marzo de 2001 según Clarke (2006, Birds of the Atlantic Islands) aunque debe tomarse con precaución, puesto que dicha cita no ha sido estudiada por el Comité Portugués de Raridades de SPEA. Sin embargo, este mismo comité ha homologado una de las islas Salvajes, entre Canarias y Madeira, referida al hallazgo del cadáver de un ejemplar en junio de 2005 (J. P. Granadeiro et al. in Jara et al. 2007. Aves de ocorrência rara ou acidental em Portugal: relatório do CPR referente ao ano de 2005. Anuário Ornitológico 5: 1-34).
En el archipiélago canario se considera accidental en la obra recopilatoria de Martín & Lorenzo (2001, Aves del Archipiélago Canario). Dichos autores mencionan al menos tres citas previas a su consideración de rareza, curiosamente las tres en distintos años pero todas ellas en el mes de octubre.
Actualmente, esta especie se considera una rareza, por lo que la presente observación ha sido remitida al
Comité de Rarezas de SEO/BirdLife para su estudio.


C. edwardsii©Beneharo Rodríguez

martes, 21 de abril de 2009

Fulmar boreal – Fulmar

¡Actualizado el 21 de abril! * Updated 21th April!


Fulmarus glacialis © José Gustavo Tejera

Se actualiza la información del pasado 31 de marzo de 2009 con dos nuevas citas de este divagante del norte del Atlántico y Pacífico de aparición muy rara por estas latitudes. Las citas en cuestión correspondes a dos aves, una hallada muerta y otra recuperada y liberada, y coinciden con la arribada de gaviotas divagantes como hiperbórea y groenlandesa, y los números inusuales de gaviota tridáctila que hemos venido documentando en el blog.
Estas dos nuevas citas provienen de nuevo de Lanzarote y han sido comunicadas por el mismo observador que las anteriores de esa isla, José Gustavo Tejera Betancort. La primera data del 2 de febrero de 2009, cuando el Área de Medio Ambiente del Excmo. Cabildo Insular de Lanzarote se hace cargo de un ejemplar exhausto que fue recuperado por la Clínica Veterinaria Arrecife, y después pudo liberarse en La Santa el 8 de febrero de 2009. La segunda corresponde a un adulto hallado muerto el pasado domingo 19 de abril en la playa de Las Malvas, Tinajo, por Dolly Miranda y José Gustavo Tejera Betancort.
A modo de recordatorio, los otros datos que adjuntamos correspondieron a un ejemplar localizado en la playa de Cofete, en Jandía, al sur de Fuerteventura, el 4 de febrero de 2009 por Alicia Moreno López, y a tres aves halladas en la playa de Janubio, Yaiza, Lanzarote, por José Gustavo Tejera Betancort: una el 11 de marzo y dos el 24 de marzo de 2009.
Las cinco citas de seis aves han sido enviadas al Comité de Rarezas de SEO/BirdLife para su estudio. Dicho comité está evaluando otra anterior de un ejemplar capturado en Las Nieves, Agaete, Gran Canaria, el 7 de octubre de 2007, tal y como comunicó Pascual Calabuig y se informó en la página Rare Birds Spain (más detalles de esta cita aquí).
Estas citas supondrían las primeras que se homologan en el archipiélago canario. No obstante, hay otras dos previas, y anteriores a su consideración de rareza, las cuales recopilan Martín & Lorenzo (2001, Aves del Archipiélago Canario): un cadáver hallado en el islote de Lobos, Fuerteventura, a finales de marzo de 1983 (véase Martín, 1984: Noticiario Ornitológico, Ardeola 30: 115) y uno en vuelo junto a pardelas cenicientas en aguas frente a Bajamar, Tenerife, el 19 de marzo de 1998 (S. Schuster, in litt.).
Lo cierto es que a tenor de la información disponible, parecen ser las citas más meridionales de su distribución invernal, a lo que debe haber favorecido las inclemencias meteorológicas, al menos en el caso de las dos recientes que aquí se presentan. Sucede lo mismo en cuanto al patrón de presentación de la especie en Portugal (véase informes del Comité Portugués de Raridades), donde se han homologado muy pocas citas: la primera de ellas de uno visto el 4 de agosto de 1997 en Faro por C. Noivo y P. Faira (véase informe de los años 1997 y 1998). También se añade información de citas previas de cadáveres hallados durante la prospección de las orillas costeras que sugiere una llegada más regular a dicho país. En cuanto a los vecinos archipiélagos, en Azores hay 27 citas entre septiembre de 1998 y diciembre de 2008 de acuerdo con la Base de datos de Birding Azores, pero ninguna de ellas aceptada por el Comité Portugués de Raridades, y por tanto deben tomarse con precaución. Por el contrario, no parecen haber citas aún en Madeira y Salvajes. También es extremadamente raro en Marruecos, donde por el momento sólo se conoce una cita de un ejemplar hallado muerto en la costa atlántica noroeste, en concreto en el sector de Rharb, de acuerdo con Thévenot et al. (2003, The birds of Morroco) y los últimos informes de la Commission d’Homologation Marocaine.

martes, 31 de marzo de 2009

Fulmar boreal – Fulmar

¡Actualizado el 31 de marzo! * Updated 31th March!


Fulmarus glacialis © José Gustavo Tejera

Se actualiza la información del pasado martes 10 de marzo de 2009 con una nueva cita de este divagante del norte del Atlántico y Pacífico de aparición muy rara por estas latitudes. La cita en cuestión corresponde a dos aves y coincide con la arribada de gaviotas divagantes como hiperbórea y groenlandesa, y los números inusuales de gaviota tridactila que hemos venido documentando en el blog.

Estos dos nuevos ejemplares han sido localizados en el mismo lugar y por el mismo observador que la anterior de Lanzarote, en concreto en la playa de Janubio, Yaiza, el 11 de marzo de 2009 y por José Gustavo Tejera Betancort. En esta ocasión, las dos nuevas aves se hallaron en dicho lugar el 24 de marzo de 2009. A modo de recordatorio, el otro dato que adjuntamos correspondió a un ejemplar localizado en la playa de Cofete, en Jandía, al sur de Fuerteventura, el 4 de febrero de 2009 por Alicia Moreno López.

Las tres citas de cuatro aves han sido enviadas al Comité de Rarezas de SEO/BirdLife para su estudio. Dicho comité está evaluando otra anterior de un ejemplar capturado en Las Nieves, Agaete, Gran Canaria, el 7 de octubre de 2007, tal y como comunicó Pascual Calabuig y se informó en la página Rare Birds Spain (más detalles de esta cita aquí).

Estas cuatro citas supondrían las primeras que se homologan en el archipiélago canario. No obstante, hay otras dos previas, y anteriores a su consideración de rareza, las cuales recopilan Martín & Lorenzo (2001, Aves del Archipiélago Canario): un cadáver hallado en el islote de Lobos, Fuerteventura, a finales de marzo de 1983 (véase Martín, 1984: Noticiario Ornitológico, Ardeola 30: 115) y uno en vuelo junto a pardelas cenicientas en aguas frente a Bajamar, Tenerife, el 19 de marzo de 1998 (S. Schuster, in litt.).

Lo cierto es que a tenor de la información disponible, parecen ser las citas más meridionales de su distribución invernal, a lo que debe haber favorecido las inclemencias meteorológicas, al menos en el caso de las dos recientes que aquí se presentan. Sucede lo mismo en cuanto al patrón de presentación de la especie en Portugal (véase informes del Comité Portugués de Raridades), donde se han homologado muy pocas citas: la primera de ellas de uno visto el 4 de agosto de 1997 en Faro por C. Noivo y P. Faira (véase informe de los años 1997 y 1998). También se añade información de citas previas de cadáveres hallados durante la prospección de las orillas costeras que sugiere una llegada más regular a dicho país. En cuanto a los vecinos archipiélagos, en Azores hay 27 citas entre septiembre de 1998 y diciembre de 2008 de acuerdo con la Base de datos de Birding Azores, pero ninguna de ellas aceptada por el Comité Portugués de Raridades, y por tanto deben tomarse con precaución. Por el contrario, no parecen haber citas aún en Madeira y Salvajes. También es extremadamente raro en Marruecos, donde por el momento sólo se conoce una cita de un ejemplar hallado muerto en la costa atlántica noroeste, en concreto en el sector de Rharb, de acuerdo con Thévenot et al. (2003, The birds of Morroco) y los últimos informes de la Commission d’Homologation Marocaine.


Fulmarus glacialis © José Gustavo Tejera